Analizando el VIX, el indicador del miedo, para invertir con cabeza

15-3-2022. Los inversores tienen el foco puesto en la volatilidad de los mercados en medio de la invasión de Ucrania y los altos niveles de inflación. Tanto es así que, el índice VIX, conocido como el “indicador del miedo” y que es una medida de la cantidad de volatilidad que los operadores esperan para el índice estadounidense S&P 500 para los próximos 30 días, se ha elevado de forma llamativa ante la compleja situación que se está viviendo.

Si se cumplen los movimientos observados en el pasado, los analistas coinciden en apunta que si el valor del índice VIX sigue aumentando, lo más probable es que el conocido índice de Wall Street, el S&P 500, caiga. Por el contrario, si el valor VIX disminuye, lo lógico es que este indicador se mantenga estable.

Por este motivo preocupa la escalada de este indicador del miedo en estos últimos días hasta un nivel de 32, muy por encima de su media desde 1990, en torno a 19, y muy por encima de su nivel de principios de año, de 17. No es difícil imaginar un escenario en el que se mueva aún más alto en los próximos días en función de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos al este de Europa.

En este contexto, los analistas aconsejan prudencia. La respuesta emocional suele ser la venta de acciones, pero si se observan los datos históricos se puede comprobar que esta reacción “natural” ha sido siempre un claro error.


En tiempo de incertidumbre, los inversores más valientes suelen sacar partido

Históricamente, los períodos de mayor temor han sido cuando los operadores más valientes han obtenido los mejores rendimientos. De media, el S&P 500 ha generado una rentabilidad media en 12 meses superior al 15% si el Vix estaba entre 28,7 y 33,5. Y más del 26% si superaba el 33,5.

Aquellos que en estas fases de crisis en el pasado cambiaron de estrategia, optando por vender para posicionarse en mayor liquidez para luego invertir en caso de mayores caídas han tenido, usualmente, peor suerte que aquellos que optaron por la estrategia de permanecer invertidos de forma continuada.

Este enfoque, sin embargo, requiere nervios de acero. No es fácil aguantar posiciones en momentos como el actual, pero la historia, al menos, así lo aconseja.

3 visualizaciones0 comentarios