Atención, las grandes instituciones y los servicios de análisis insisten en empeorar sus previsiones

No solo los Magos de Oriente traen carbón a los niños que no se han portado bien. Las instituciones económicas internacionales y los analistas de otras entidades también han puesto carbón en los zapatos de sus propias proyecciones. Lo último de lo último es que el Banco Mundial ha rebajado en dos décimas sus expectativas de crecimiento económico para este año, hasta el 4,1 por ciento. Cree que pesarán la extensión de la variante ómicron, el aumento de la inflación y el crecimiento de la deuda.

Este año, según este organismo, Estados Unidos crecerá un 3,7 por ciento y un 4,2 la zona euro. Para 2023 el BM maneja un crecimiento del PIB mundial del 3,2 por ciento, una décimas más que en sus anteriores estimaciones. Dentro de casa, los analistas han desgranado en las últimas semanas una larga serie de peores previsiones. El penúltimo ha sido el Fondo Monetario Internacional, que ha revisado sus proyecciones para la economía española.


El FMI ha rebajado su estimación de crecimiento del PIB español del 5,7 al 4,6 por ciento para el año recién terminado y del 64 al 5,8 por ciento para el ejercicio en curso. El FMI cree que España no recuperará el nivel de crecimiento que tenía antes de la pandemia hasta finales de 2022 o primeros de 2023.


El Gobierno de España mantiene sus previsiones en contra del criterio general


También la OCDE ha rebajado drásticamente sus previsiones de crecimiento económico para España. Las ha reducido desde 6,8 al 4,5 por ciento. Para 2022 espera un crecimiento del 5,5 por ciento (frente al 6,6 anterior) y del 3, por ciento en 2023. Mientras tanto, el Gobierno español mantiene su estimación del 6,5 por ciento para este año y del 7 por ciento para el próximo.


El último gabinete de análisis en publicar sus estimaciones ha sido el del banco suizo Credit Suisse. Espera un crecimiento del PIB español este año del 5,8 por ciento. Además cree que este año será positivo en la Bolsa española. Paralelamente, el Instituto de Estudios Económicos ha rebajado su estimación hasta el 4,6 por ciento en el año 21 y hasta el 5,2 por ciento el 22. Este año se dejarán notar positivamente, según el IEE, los fondos europeos, la recuperación del turismo, la salida del ahorro de los ciudadanos y las políticas expansivas tanto fiscal como monetaria.


Pero hay más. El consenso económico de la consultora PwC (PricewaterhouseCoopers) ha rebajado sus previsiones de crecimiento para el PIB de España desde el 6,3 al 4,8 por ciento en el año 21 y del 5,2 para el ejercicio que comienza, cuando antes esperaba un 5,4 para 2022.


La economía española crecerá por debajo del 6 por ciento en 2022


Son muchos los servicios de análisis que miran en la misma dirección. El Consejo General de Economistas (CGE) ha reducido ocho décimas su estimación para el año recién finiquitado. La deja en el 5 por ciento. El CGE espera que en el último trimestre el PIB crezca tan solo un 2,5 por ciento, frente al 3 por ciento estimado anteriormente. Para 2022 mantiene su previsión en el 6 por ciento.


Por su parte Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro, ha recortado hace poco también su previsión de crecimiento para este año. Ha bajado el listón en 1,4 puntos, hasta el 4,8 por ciento. Para 2022 espera un aumento del PIB del 5,7 por ciento, cuatro décimas menos que sus previsiones de hace un par de meses. Funcas espera que se mantengan hasta la primavera los altos precios de la energía y las materias primas, así como las interrupciones en la cadena mundial de suministros.


Los analistas de Mapfre han recortado en tres décimas sus previsiones de crecimiento para la economía española hasta el 5,7 por ciento en 2021. Para el nuevo ejercicio, la aseguradora ha mejorado sus previsiones del 6 al 6,2 por ciento.

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