BlackRock (no) derribado: la covid y el cambio climático

BlackRock era el mayor Fondo de Inversión del mundo ya en 2019. En 2020 y 2021 se ha convertido en un fondo aún más grandes, con un volumen de activos gestionados por valor de 10 billones de dólares (8,73 billones de euros, o casi ocho veces el PIB de España) y con una revalorización de sus acciones de un 70%.


La empresa fue fundada por Larry Fink en 1988 y, desde entonces, mantiene un crecimiento sostenido -similar a la candidatura de Fink para presidir la Reserva Federal norteamericana-, aunque en los dos últimos ejercicios ha aumentado su beneficio en más de un 33%, situándose en los 19.375 millones de dólares.


BlackRock mantiene inversiones en todas, literalmente todas, las empresas del Ibex 35, principalmente en el sector bancario (Santander, BBVA, Caixabank). También realizó fuertes inversiones en el sector energético, hasta el punto de convertirse en una instancia decisiva en la “renovación” de la cúpula directiva de Iberdrola y en la deseada expansión de la compañía en Estados Unidos.


No acaba aquí el asunto. El gigante inversor es accionista, si no principal, sí de referencia, en medios de comunicación como ATresMedia (Antena 3, La Sexta...), Mediaset (Tele5, Cuatro...), solo por detrás de Silvio Berlusconi, o, mismamente, del Grupo Prisa (El País, Cadena SER...).


Con respecto a este último, BlackRock se hizo, junto con el Fondo CVC Capital Partners, con la mitad de la deuda total del grupo y, por tanto, resultará la instancia decisiva en la eternamente anunciada venta del diario El País.


BlackRock impone su peso en el sector farmacéutico y en el cambio climático


Otra especialidad de nuestro fondo “amigo” está en la industria farmacéutica: BlackRock es una importante accionista de las empresas Moderna y Astrazeneca, y se convirtió en segundo accionista de Pfizer, en abril de 2021, al incrementar su participación de casi 5 a 402 millones de títulos.


Finalmente, la gestora se ha volcado, en los últimos años, en activos “alternativos” a la Bolsa, como, por ejemplo, materias primas, bonos de deuda privada de grandes empresas (como Grupo Prisa) y en infraestructuras.


Esta misma semana, al calor del Artículo 9 del SFDR (Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles) de la Unión Europea, BlackRock ha presentado dos nuevos Fondos de Inversión de, nada menos, “acción climática”: se trata de financiar y apoyar a las empresas reductoras de emisiones (es decir, con excedentes de derechos de emisión de CO2, que se han revalorizado un 40%, “revalorizando”, a su vez, la factura de la luz). Esto permitirá a BlackRock, y a todos sus financiados,tratar a losnegacionistas del cambio climático como si de unos vulgares negacionistas antivacunas se tratara.

47 visualizaciones0 comentarios