BlackRock se pone a la defensiva ante la subida de tipos

26-5-2022. El mayor fondo de inversión del mundo con posiciones en todos los valores del Ibex35, BlackRock, ha rebajado a neutral su perspectiva para la renta variable de los mercados desarrollados, entre ellos la bolsa española.

Los motivos de este recorte es el empeño de la Reserva Federal de EEUU (Fed) de endurecer su política monetaria y que China se sume a una perspectiva global más débil. Las bolsas marcaron nuevos mínimos de 2022 ante el temor de que las pronunciadas subidas de los tipos de interés provoquen una desaceleración del crecimiento. El panorama que vemos es más positivo, pero puede que no se aclare hasta pasados unos meses.

Según detallan en un reciente informe, la Fed ha puesto el foco en controlar la inflación sin señalar los grandes costes económicos que esto implicará. "Mientras este sea el caso y los mercados lo crean”, señalan en la firma, “no vemos la base para un repunte sostenido en los activos de riesgo. Creemos que la Fed considerará los costes del crecimiento en algún momento, especialmente si la inflación se enfría, y espera un giro moderado a finales de este año. La desaceleración de China es un gran impacto que se sentirá con el tiempo".


La Fed pone en foco en los precios

La Fed intensificó su retórica la semana pasada al prometer que reduciría la inflación a toda costa. "Creemos que la realidad será más compleja". Como explican, en primer lugar, la inflación impulsada por la oferta implica la disyuntiva política más aguda en décadas: entre ahogar el crecimiento a través de tipos marcadamente más altos o vivir con una inflación impulsada por la oferta.

En segundo lugar, esta compensación es aún más marcada en medio de una perspectiva macro global más débil. El golpe al crecimiento chino está comenzando a rivalizar con el impacto de 2020 y ya supera al de la crisis financiera mundial.

Esto reducirá el crecimiento en las principales economías, según los analistas, y aumentará la inflación de los mercados desarrollados en un momento muy inoportuno cuando la inflación más alta ya está demostrando ser más persistente. “Ya habíamos visto a Europa en riesgo de recesión, lo que nos llevó a reducir el riesgo hace unas semanas. Como resultado, bajamos aún más la calificación de las acciones de los mercados a neutral desde sobreponderar".

Consideran que las expectativas del mercado ahora exigen que la tasa de los fondos federales aumente hasta un máximo del 3,1% durante el próximo año, más del doble desde el comienzo del año. Para el Banco Central Europeo (BCE), los precios de mercado reflejan cuatro aumentos este año y llegarán a casi 1,4% el próximo año, "muy por encima de nuestra estimación de neutral y para una economía con riesgo real de estanflación este año".

"La venta masiva de acciones de este año tiene sentido desde esta perspectiva, si cree que la visión del mercado sobre las trayectorias de tasas de la Fed y el BCE es correcta".


El fondo apuesta por los bonos ligados a la inflación

Por su parte, la realidad del crecimiento será más compleja, tanto por la disyuntiva política que enfrenta en medio de un contexto macroeconómico en deterioro, especialmente la desaceleración de China y la estanflación que enfrenta Europa. "Es por eso que esperamos un pivote moderado más adelante en el año".

"Nos atenemos a nuestra opinión de que la Fed suba los tipos a alrededor del 2,5 % para finales de este año y luego se detenga a evaluar los efectos. Seguimos viendo fuerte el impulso de la economía estadounidense: esperamos un crecimiento de alrededor del 2,5 % este año, ligeramente por debajo del consenso y lejos de la recesión” aseguran en BlackRock.

De este modo, las acciones pueden tener rebotes técnicos a corto plazo. Sin embargo, hasta que la Fed comience a girar, no se observa un catalizador para un repunte sostenido en los activos de riesgo".

En este escenario el resultado por parte de BlackRock es que reducen aún más el riesgo de la cartera después de haberlo recortado a un nivel de referencia hace unas semanas con la rebaja de la renta variable europea.

"Pero un giro moderado por parte de la Fed nos impulsaría a considerar inclinarnos nuevamente hacia las acciones. Nuestro cambio de opinión nos impulsa a mantener una sobreponderación en bonos ligados a la inflación desde una perspectiva de cartera completa. Preferimos los bonos gubernamentales a corto plazo para llevar, y vemos margen para que los rendimientos a largo plazo aumenten aún más, ya que los inversores exigen una mayor prima por plazo por el riesgo de mantener dicha deuda en este entorno inflacionario. En general, seguimos infraponderados en los bonos del Tesoro estadounidense".

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