De cómo la tecnología empieza a destruir empleo tecnológico

9-6-2022. El 28 de abril de 2022, en la presentación de resultados trimestrales, el director financiero de Amazon afirmó que los almacenes de la compañía tenían un exceso de capacidad, es decir, un exceso de personal, que había reducido su margen operativo en un 9% (porcentaje equivalente a unos 2.000 millones de dólares).


Por su parte, otras empresas fuertemente tecnológicas, como Meta, Microsoft, Snap o Uber, han anunciado congelaciones en la contratación o, como Netflix, Spotify o la propia Tesla, directamente hablan de reducción de personal.



De 2010 a 2020, el empleo en tecnología ha crecido una media del 4,4% anual. A partir de este último año, la pandemia del coronavirus, como en tantas otras cuestiones, no ha hecho sino acelerar una tenencia que ya se venía produciendo. En 2021, la oferta de empleo tecnológico, en Estados Unidos, aumentó en un 80% con respecto al año anterior (según datos de DataPeople).


De este modo, grandes empresas como Amazon, Meta o Netflix, aumentaron su plantilla a tiempo completo en un 20% en un solo ejercicio: Microsoft, en un 11% y Alphabet (Google) en un 16%. Sin embargo, después del primer trimestre de 2022, todo se ha congelado e, incluso, se han producido despidos en compañías como Netflix (que despidió a 150 empleados el 17 de mayo) o Paypal (que ha despedido, este mismo mes, a 80 empleados), lo que significa, en ambas empresas, una reducción del 1% de sus plantillas.


De cualquier forma, si observamos los datos con mayor nivel de detalle, vemos que todo apunta a una reconversión estructural dentro del propio sector tecnológico. Microsoft ha congelado las contrataciones en sus equipos de los productos Windows o Teams, pero en ningún caso en sus negocios en la nube (cloud), en ciberseguridad o en big data. Por su parte, los despidos de Paypal se han limitado a su departamento de Investigación y Desarrollo, y los de Netflix, al equipo de marketing.


La guerra por el talento y el caso de Microsoft


De hecho, en su propia presentación, el 16 de mayo, Microsoft afirmó que había presupuestado fuertes aumentos salariales para “ciertos trabajadores”, dentro de la “guerra por el talento” (esto es, por el personal con ciertos conocimientos y habilidades muy determinados y con cierto “saber hacer”, que, en estos momentos, resulta muy escaso en comparación con su demanda) que se está desarrollando entre las empresa tecnológicas desde la pandemia.


De este modo, continúa la “guerra” por la retención y el reclutamiento de científicos de datos, expertos en ciberseguridad o técnicos “full stack”, en un entorno en que la I+D está teledirigida por las subvenciones de los gobiernos y en el que, en las grandes empresas, el papel del comercial tradicional está en cuestión.


Sea como fuere, no está de más recordar, como hacen algunos analistas, que la burbuja de las puntocom, en 2000, estalló solo un año después de su valor máximo y, entonces, el empleo tecnológico simplemente se esfumó.


11 visualizaciones0 comentarios