Duro Felguera... No estaba muerta, estaba de parranda

Después de años muy difíciles marcados por la mala gestión y algunos casos de corrupción aún siguen sin cerrarse, que la llevaron al borde de la quiebra, Duro Felguera ha vuelto a despertar el interés del mercado. Ha bastado un contrato con un potente cliente industrial en los Países Bajos para desatar las compras en los mercados financieros en una empresa que llevaba tres años prácticamente muerta.


Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, la primera piedra en esta resurrección la puso el Consejo de Ministros en el mes de marzo del pasado ejercicio con la aprobación de una inyección económica de 120 millones de euros. Un importe procedente de los fondos gestionados por la SEPI para ayudar a las empresas estratégicas por la crisis de la covid.


A ello se han sumado algunas ayudas del Gobierno del Principado de Asturias en apoyo de una de sus empresas más emblemáticas. Al tiempo, el grupo ha logrado ir cerrando algunos flecos y conflictos pendientes de antiguos proyectos que pesaban sobre sus cuentas.

Todas estas medidas han permitido a Duro Felguera lograr su reequilibrio patrimonial y una mayor estabilidad para poner en marcha su plan de viabilidad 2021-2027 con el que espera alcanzar una facturación de 750 millones de euros al final de ese período.


La mayor estabilidad facilita la actividad comercial de Duro Felguera


Una vez alcanzada esta estabilidad, ahora los accionistas han recogido con cierta euforia las nuevas operaciones de calado del grupo. La más importante ha sido la adjudicación de un contrato, a través de su filial DF Operaciones y Montajes (DFOM), con un cliente industrial en los Países Bajos.


El contrato, por importe de cien millones de euros, consiste en la rehabilitación y reparación de sus instalaciones. El alcance del proyecto, con un plazo de ejecución, incluye la ingeniería de detalle, los suministros, el montaje mecánico y eléctrico y refractario.

La adjudicación lograda el pasado 22 de diciembre de 2021 y anunciada en estos días, permitirá a la compañía industrial alcanzar sus objetivos de contratación previstos para dicho año, con lo que inicia con muy buen pie su plan de viabilidad.


El mercado ha reaccionado con cierta euforia y las acciones del grupo se ha llegado a disparar más de un 16% nada más anunciar la noticia. Aunque conforme ha ido avanzando la sesión, el optimismo se ha ido rebajando a apenas un 10% de subida, que no está tampoco nada mal y pone el perfil del grupo en posición alcista después de tres años bajo mínimos.

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