El BCE hace oídos sordos a la inflación, cuando quiera reaccionar quizás ya sea tarde

11-2-2022. No hay peor sordo que quien no quiere oír. Un refrán castellano que se podría aplicar a la presidente del Banco Central Europeo. Christine Lagarde sigue sin querer escuchar los mensajes que le manda la inflación y ha reiterado que subir los tipos de interés de la zona euro "no resolvería ninguno de los problemas actuales". Incluido la elevada inflación.

Con los precios de las materias primas desbocado, la inflación en Estados Unidos se ha disparado hasta el 7,5%, su mayor nivel desde 1982. Un camino que va a seguir la zona euros si no se toman medidas.

Pensar que la subida es puramente coyuntural y no persistente es ignorar el orden lógico de las cosas. A la subida de los carburantes se irá uniendo progresivamente el resto de productos afectados como fichas de dominó.

Lagarde, sin embargo, asegura que actuar ahora "con demasiada precipitación", impactaría negativamente en "la recuperación de nuestras economías", que "podría ser considerablemente más débil y se pondría en peligro el empleo". "Eso no ayudaría a nadie", ha sentenciado en una entrevista con el medio germano 'Redaktionsnetzwerk Deutschland'.

Palabras con las que en realidad viene a corregirse a sí misma. La semana pasada, de hecho, no descartó por completo una subida de las tasas en 2022 como venía haciendo en intervenciones anteriores, provocando un pequeño maremoto en los mercados financieros.

Los inversores están ansiosos por tener pistas reales sobre cómo y cuándo se producirá la primera subida de tipos del BCE en más de una década. Ya se empieza a especular, ante la persistente presión alcista sobre los precios, que esta subida podría llegar antes de finales de este año.

Los mercados monetarios prevén ahora un aumento de 50 puntos básicos del tipo de depósito del BCE para diciembre, pero Lagarde advirtió que una subida no pondría fin a los elevados precios del petróleo y a los problemas de suministro que han disparado la inflación.


La retirada de estímulos del Banco Central Europeo será gradual

Ante el incremento de la cesta de la compra para los europeos, la banquera central ha apelado a uno de sus mantras en respuesta a las preguntas del medio alemán. "Nuestra tarea es mantener la estabilidad de los precios. Si eso está en peligro, tomaremos medidas. Tenemos que preguntarnos cuándo es el momento adecuado para hacerlo". Hay que tener en cuenta que el impacto total de cualquier decisión que tomemos no suele notarse hasta nueve o 18 meses después".

Lagarde ha hecho hincapié en que el BCE solo retirará su agresiva política de estímulo de tipos de interés negativos de forma gradual y cuando las condiciones lo permitan. "Ahora podemos ajustar -con calma, paso a paso- nuestros instrumentos de política monetaria", ha señalado. "Y cuando los datos económicos lo permitan, lo haremos".

Quizás cuando quiera reaccionar sea ya demasiado tarde. Errores del BCE como este, aunque a la inversa, ya se observaron el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008, cuando el banco central retraso de forma injustificada la bajada de tipos de interés necesarios para ir estimulando una economía tocada.

4 visualizaciones0 comentarios