El BCE pondrá punto final al dinero gratis en julio tras 11 años de estímulos

10-06-2022. Ante el reto de la inflación, la principal prioridad del Consejo de Gobierno del BCE es asegurar que los precios vuelvan a situarse en su objetivo del 2 % a medio plazo. En mayo la inflación volvió a incrementarse de forma significativa, debido principalmente a la acusada subida de los precios de la energía y de los alimentos, así como al impacto de la guerra.

Las presiones inflacionistas se han generalizado e intensificado, y los precios de muchos bienes y servicios están registrando fuertes incrementos. Eso ha obligado a los expertos del Eurosistema a revisar considerablemente al alza sus proyecciones de base para la inflación. Estas proyecciones indican que la inflación se mantendrá por encima de los niveles deseados durante algún tiempo.

No obstante, se espera que la moderación de los costes de la energía, la reducción de las disrupciones de oferta relacionadas con la pandemia y la normalización de la política monetaria se traduzcan en un descenso de la inflación.

Las nuevas proyecciones de los expertos del BCE sitúan la inflación anual en el 6,8 % en 2022 y prevén que descienda hasta el 3,5 % en 2023 y el 2,1 % en 2024, por encima de lo estimado en las proyecciones de marzo. Ello significa que al final del horizonte de proyección la inflación general se situará ligeramente por encima del objetivo fijado.

Se prevé que la inflación, excluidos la energía y los alimentos, se sitúe en un promedio del 3,3 % en 2022, del 2,8 % en 2023 y del 2,3 % en 2024, niveles también más elevados que los de las proyecciones de marzo.

La agresión injustificada de Rusia a Ucrania sigue pesando sobre la economía en Europa y en otros países, está creando disrupciones en el comercio y escasez de materiales, y está contribuyendo a los elevados precios de la energía y de las materias primas. Estos factores seguirán afectando a la confianza y lastrando el crecimiento, especialmente a corto plazo.

Con todo, se dan las condiciones para que la economía siga creciendo teniendo en cuenta la actual reapertura de la economía, la fortaleza del mercado de trabajo, el apoyo fiscal y el ahorro acumulado durante la pandemia. Una vez que los actuales factores adversos disminuyan, se espera que la actividad económica vuelva a repuntar. Eso alejaría los temores de estanflación.

En general, esta valoración también se refleja en las proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema, que prevén un crecimiento del PIB real del 2,8 % en 2022, del 2,1 % en 2023 y del 2,1 % en 2024. En comparación con las proyecciones de marzo, esta estimación se ha revisado a la baja considerablemente para 2022 y 2023, mientras que se ha corregido al alza para 2024.

Sobre la base de su valoración actualizada, el Consejo de Gobierno ha decidido adoptar nuevas medidas hacia la normalización de su política monetaria. Durante este proceso, se mantendrán las opciones abiertas, la dependencia de los datos, la gradualidad y la flexibilidad en la ejecución de la política monetaria.

Retirada de los programas de compra de activos

En primer lugar, el Consejo de Gobierno ha decidido poner fin a las compras netas de activos en el marco de su programa de compras de activos (APP) a partir del 1 de julio de 2022. Prevé seguir reinvirtiendo íntegramente el principal de los valores adquiridos en el marco del APP que vayan venciendo durante un período prolongado tras la fecha en la que comience a subir los tipos de interés oficiales del BCE y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de amplia liquidez y una orientación adecuada de la política monetaria.

En lo que se refiere al programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEEP), la intención es reinvertir el principal de los valores adquiridos en el marco del programa que vayan venciendo al menos hasta el final de 2024. En todo caso, la futura extinción de la cartera del PEPP se gestionará de forma que se eviten interferencias con la orientación adecuada de la política monetaria.

Normalización de la política monetaria en Europa

Tras realizar un minucioso análisis de las condiciones que, de acuerdo con sus indicaciones sobre la evolución futura de los tipos de interés oficiales del BCE, deben darse antes de que empiece a subir dichos tipos. Como resultado de esta evaluación, el Consejo de Gobierno ha concluido que esas condiciones se cumplen.

Por consiguiente, y en línea con la secuencia de su política monetaria, el Consejo de Gobierno tiene previsto subir los tipos de interés oficiales del BCE 25 puntos básicos en su reunión de política monetaria de julio.

Hasta entonces, ha decidido que el tipo de interés de las operaciones principales de financiación y los tipos de interés de la facilidad marginal de crédito y de la facilidad de depósito se mantendrán sin variación en el 0,00 %, el 0,25 % y el −0,50 %, respectivamente. A más largo plazo, el Consejo de Gobierno espera volver a subir los tipos de interés oficiales del BCE en septiembre.

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