El beneficio ordinario del Banco Santander se eleva a 15.260 millones, el más alto de su historia

El beneficio neto atribuido del Banco de Santander se ha disparado hasta los 8.124 millones de euros en 2021, un 25% superiores a los niveles prepandemia, superando con holgura las expectativas del mercado. Aun avance achacable al repunte de la actividad, tanto en préstamos como en depósitos. En 2020, la entidad registró unas pérdidas de 8.771 millones contabilizadas el año anterior, cuando el banco tuvo que realizar una actualización del fondo de comercio y de los activos fiscales diferidos (DTAs) sin efecto en caja.


Los expertos de Renta 4 han valorado muy positivamente estas cuentas y confían en una positiva reacción del mercado al superar las estimaciones. La firma recomienda sobreponderar al valor con un precio objetivo de 3,99 euros por acción.

El beneficio ordinario antes de impuestos marcó su récord al situarse en los 15.260 millones de euros, un 65% más que el año anterior. Por su parte, los impuestos sobre beneficios alcanzaron los 5.076 millones de euros, un 51% más, lo que se traduce en una tasa fiscal efectiva del 33%.

Esta cifra supone un nuevo récord en la historia del banco gracias, destaca Ana Botín, presidenta del Banco Santander “a nuestra disciplina en la asignación de capital, la gestión prudente del riesgo y una mejora en la eficiencia y solidez del balance. El foco constante en la relación con el cliente nos ha permitido aumentar la actividad y mejorar la calidad de servicio. El número de clientes ha aumentado en cinco millones y seguirá creciendo gracias a las capacidades globales de PagoNxt y Digital Consumer Bank”.

Excluido el cargo neto por valor de 530 millones de euros por costes de reestructuración realizado en el primer trimestre de 2021, el beneficio ordinario en 2021 fue de 8.654 millones, un 78% más que el año anterior. En el cuarto trimestre estanco, el banco obtuvo un beneficio atribuido y ordinario de 2.275 millones de euros, un 5% más que el trimestre anterior y el mejor resultado ordinario trimestral en 12 años.

Los ingresos en 2021 ascendieron a 46.404 millones de euros, un 7% más que el año anterior en euros constantes, gracias al crecimiento de clientes (+5 millones) y a la mejora de actividad en todas las regiones y todos los negocios.

Estos resultados, señala Ana Botín, “muestran una vez más el valor de nuestra escala y diversificación, con una presencia equilibrada entre mercados desarrollados y emergentes, lo que nos permite aumentar el beneficio atribuido un 25% con respecto a 2019, antes de la pandemia”.

Buenas cifras en todas las líneas de balance

Entre las principales líneas de balance cabe destacar el crecimiento del 9% interanual del margen neto, hasta los 24.989 millones de euros, impulsado por el fuerte aumento de los créditos (+4%) y los depósitos (+6%). Por regiones, Europa y Norteamérica duplicaron su beneficio ordinario, un 110% y un 109% en euros constantes, respectivamente, mientras que en Sudamérica creció un 24%.

Este impulso de la actividad se ha visto sostenido por el fuerte crecimiento en el uso de servicios digitales. El 76% de las transacciones en los principales bancos del grupo se hizo digitalmente, frente al 55% en 2019. Esta evolución ha servido para mejorar la eficiencia y la satisfacción del cliente. Santander tiene una de las mejores ratios de eficiencia (46,2%) del sector y está entre los bancos más recomendados en ocho de sus principales mercados, de acuerdo con clasificaciones de net promoter score (NPS).

Las unidades fintech del banco crecieron de forma significativa: Openbank alcanzó los 1,7 millones de clientes en cinco mercados (+80% de crecimiento interanual fuera de España), duplicando el número de hipotecas formalizadas y logrando el mejor NPS de España. PagoNxt aumentó sus ingresos un 47% en 2021 en euros constantes y espera incrementarlos un 50% en 2022.

Las dotaciones han caído un 37% en euros constantes tras una liberación de unos 750 millones de euros de provisiones constituidas en 2020. El coste del crédito siguió mejorando y se sitúa en el 0,77%, frente al 1,28% de 2020.

Estos resultados dieron lugar a un retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario del 12,7%, es decir, por encima del coste de capital, y a un valor contable tangible (TNAV) por acción de 4,12 euros tras crecer 0,33 euros en el año.

La ratio de capital CET1 fully loaded se situó en el 12,12%. El banco tiene el objetivo de mantenerla en torno al 12% en el futuro.

Dividendo del 4,85 céntimos de euro por acción

La vuelta a la senda del beneficio llevó al Santander a anunciar en septiembre su decisión de fijar una retribución a cuenta de los resultados de 2021 de aproximadamente 1.700 millones de euros, con un dividendo en efectivo de 4,85 céntimos de euro por acción, con un “pay out” de aproximadamente el 40%.

Además, la entidad ha completado ya una recompra de acciones por valor de 841 millones y en las próximas semanas se anunciará una retribución adicional con cargo a los resultados de 2021.

En sus previsiones para este nuevo ejercicio, el Santander tiene como objetivo aumentar los ingresos en torno al 5%, de lograr una ratio de eficiencia de aproximadamente el 45% y un RoTE por encima del 13%, y de retribuir a los accionistas con el 40%2 del beneficio ordinario.

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