El “crowfunding inmobiliario”, una nueva fórmula de inversión innovadora y rentable

Actualizado: 21 feb

La pérdida de atractivo de algunos activos a la hora de invertir en los últimos tiempos, como la renta fija o los metales preciosos, y el excesivo riesgo de otros como la renta fija o las criptomonedas está llevando a muchos inversores a buscar otras fórmulas de inversión. A medio camino entre el riesgo y la rentabilidad, ciertos inversores creen haber encontrado una manera innovadora y diferente de invertir su dinero gracias a la tecnología y las nuevas plataformas de “crowfunding”.

Esta práctica, por ejemplo, está revolucionando uno de los sectores más tradicionales como es el inmobiliario. Hasta la aparición de las plataformas de crowdfunding, pedir un préstamo o una subvención, eran las principales vías para poder financiar un proyecto inmobiliario. De este modo, el acceso a proyectos importantes estaba vedado a inversores con grandes capitales.

Sin embargo, la llegada de las plataformas de financiación participativa (PFP) está facilitando el acceso a las altas rentabilidades del mercado inmobiliario institucional a pequeños inversores. Para ello, la tecnología es un factor clave a la hora de facilitar nuevas opciones de inversión a los pequeños inversores.

Rafael Merry del Val, presidente de Wecity.io, señala por ejemplo que su “plataforma de financiación participativa es rápida de usar, cuenta con una interfaz sencilla que muestra la información necesaria para el inversor para que a un golpe de vista decida si la inversión se adapta, o no, a lo que realmente está buscando”.

Por tanto, la tradicional intermediación financiera empieza a ser prescindible al poner en contacto a promotores de proyectos que demandan fondos mediante la emisión de valores y participaciones sociales, con inversores tradicionales u ofertantes de fondos que buscan en la inversión un rendimiento y rentabilidad para su dinero.

Ventajas del “crowdfunding” inmobiliario frente a la inversión tradicional

Este tipo de financiación ofrece una serie de ventajas tangibles a corto plazo para el sector. Entre ellas destaca un favorable marco regulatorio y el acceso a inversores desde pequeñas aportaciones.

Invertir en plataformas autorizadas por la Comisión del Mercado de Valores y por el Banco de España, como en el caso de wecity.io otorga al inversor un marco suplementario de confianza. Ambas instituciones supervisan la plataforma pero no las oportunidades, un trabajo de supervisión que recae sobre el equipo de especialistas de las plataformas.

Además, se facilita el acceso a inversores desde 500 euros dándoles la oportunidad añadida de elegir los proyectos mejor adaptados a su estrategia de inversión, así como a sus planes de futuro.

Pero no son las únicas ventajas. Este tipo de plataformas ofrecen una rentabilidad mayor en menos tiempo. Los beneficios pueden ser a corto, medio y largo plazo, en función de la estrategia del inversor, lo que le permite obtener rentabilidades desde los 6 a los 24 meses.

Otra de los elementos a tener en cuenta es la capacidad de elegir diferentes planes y tipos de rentabilidad adaptable con diferentes tipos de retorno para la inversión. Algunos proyectos, sobre edificios locales, permiten una rentabilidad de tipo renta, mientras que otros edificios de vivienda, pueden permitir obtener el beneficio como plusvalía. El inversor es el dueño total de sus planes de rentabilidad.

La inversión mediante este tipo de plataformas de “crowfunding” ofrecen además otras ventajas fiscales y menos papeleos. Al invertir a través de un crowdfunding inmobiliario, adquiriendo una participación de uno o varios inmuebles, se elimina toda la burocracia, además de evitar el riesgo de la poca diversificación, que supone la inversión en uno único activo inmobiliario.

La diversificación es otra de las características fundamentales de este tipo de inversión. Invertir significa asumir riesgos, pero en el caso del “crowdfunding inmobiliario” se minimizan por la posibilidad de diversificar la inversión y porque a través de estas plataformas se puede contar con una preselección de proyectos realizada por parte de un comité de expertos con más de 50 años de experiencia acumulada en el sector inmobiliario. De esta forma, los inversores pueden tener la tranquilidad de que los proyectos son estables y con los riesgos minimizados.

Quienes optan por invertir únicamente en un inmueble, pueden tener pocas probabilidades de recuperar y rentabilizar como esperaban esa inversión, pero no solo eso, ya que puede ser necesario realizar reinversiones periódicas, gestiones, gastos asociados como impuestos municipales, mantenimiento, así como llevar a cabo una gestión directa con el arrendatario, la comunidad de vecinos, hacer frente a arreglos o reparaciones en caso de desperfectos.

Por el contrario, invertir a través de una PFP, autorizada por la CNMV y Banco de España, como es el caso de wecity.io, que cuenta con su equipo de profesionales detrás, hace que todos estos riesgos se diluyan y ofrece la posibilidad de realizar otras inversiones. Todo ello gracias a un amplio mercado de proyectos, con la máxima seguridad y transparencia. El inversor es el dueño absoluto sobre cómo y dónde invierte su dinero.

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