El gigante amarillo con pies de barro, el efecto mariposa sobre la economía mundial

7-6-2022. Dice una leyenda urbana que si todos los chinos se pusieran de acuerdo y saltasen al mismo tiempo conseguirían mover la Tierra. Seguramente no es cierto, pero desde siempre Occidente ha tenido algo parecido a cierto temor ante el potencial de China. Para lo bueno y para lo malo.

En las últimas semanas los temores se han centrado en torno al menor ritmo de crecimiento de la segunda economía del mundo. Si Estados Unidos estornuda, el resto del mundo se constipa. Eso mismo puede decirse ya de China. De la marcha de la economía de aquel país depende en buena manera la salud de Occidente.

La economía china a empieza a ofrecer las primeras muestras de ralentización. La política de covid cero va a acabar minando seriamente la economía del país. Y la del resto del mundo de rebote. Las economías desarrolladas atraviesan serios problemas y las autoridades de China comienza a mostrar algunas señales de preocupación.

La sombra de la recesión en Europa es tan alargada que llega hasta Asia. Y viceversa. China “debería” tomar el relevo y tirar de la economía mundial, pero no puede hacerlo porque sus socios comerciales más importantes están de capa caída. La pescadilla se muerde la cola.

Esta situación impacta negativamente también en economías emergentes exportadoras de materias primas. El enfriamiento de la economía china se dejará notar antes o después en países como Brasil, donde se han publicado algunos indicadores económicos muy tibios. Está claro que la menor demanda de materias primas por parte del gigante asiático puede dañar algunas economías al otro lado del Globo. Lo beneficios de las empresas industriales chinas han aumentado en el primer trimestre apenas un 3,5 por ciento que es una cifra muy pobre para lo que es habitual en el gigante asiático.

Los analistas se ponen a la defensiva con la economía china

La agencia Moody´s de calificación de riesgos ha rebajado sus estimaciones de crecimiento para la economía de china en este año desde el 5,2 al 4,5 por ciento. Para el ejercicio 23 espera un nuevo repunte de la actividad, con un PIB del 5,3 por ciento.

Los analistas del banco suizo UBS han rebajado sus previsiones de crecimiento de la economía china desde el 4,2 al 3,0 por ciento en este año. También los de JP Morgan han rebajado su estimación, en este caso hasta el 3,7 por ciento. Goldman Sachs y Citi también han rebajado recientemente sus proyecciones para el PIB del gigante asiático. Por su parte, Morgan Stanley ha recortado su previsión para el PIB chino en este año del 4,2 al 3,2 por ciento.

Lo último que se sabe es que la producción industrial se ha contraído en aquel país un 2,9 por ciento en abril en tasa interanual debido a los confinamientos de varias poblaciones por los nuevos brotes ómicron de la pandemia. La buena noticia es que la población, el comercio y las industrias de Shanghái están comenzando a retomar la actividad después de dos meses de cierre.

Esta ciudad cuenta con más de 26 millones de habitantes, así las restricciones se han dejado notar en la economía china, en la demanda de carburantes y en la cadena de suministros mundial. Ahora comienza a revertirse el proceso.

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