El Salvador, locura o negocio de Bukele con el bitcoin

10-5-2022. Muchos analistas han alertado en estos días sobre el riesgo de quiebra de El Salvador tras ser el primer país del mundo en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal. El desplome de más del 50% experimentado por esta crypto desde los máximos de hace seis meses podría ahora poner en riesgo la solvencia de la república centroamericana.

El Banco Central del país, sin embargo, lo niega. Es más, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha ordenado la mayor compra de bitcoins (BTC) realizada hasta la fecha en medio de una terrible caída del mercado de criptodivisas. Un anuncio realizado a través de un tuit en el que afirma ufano que "¡El Salvador acaba de comprar la caída!". "Precio medio de 30.744 dólares por 500 monedas".

Estas compras en pleno desplome por valor de 15,3 millones de dólares se añadirán a las crecientes reservas de bitcoins de El Salvador. Las reservas totales de 1.620 BTC ascienden actualmente a 49,5 millones de dólares, y el precio actual del BTC ronda los 32.200 dólares, por debajo de la mitad de los máximos históricos de más de 67.000 dólares, aunque no pocos analistas prevén caídas hasta los 28.000 dólares.

La obsesión de Bukele por las criptodivisas

El inefable presidente salvadoreño, un convencido de las monedas virtuales, ya ha realizado antes grandes adquisiciones de BTC a precio de saldo. El pasado 6 de septiembre de 2021 anunció la compra 200 BTC por parte de El Salvador, y al tiempo anunciaba que "nuestros corredores van a comprar mucho más." El país se convirtió ese día en el primer país en registrar bitcoin en su balance.

El Salvador declaró al día siguiente que el bitcoin sería aceptado como dinero legal. Bukele dijo que El Salvador había comprado la baja por otros 150 BTC, llevando las reservas totales a 550 BTC, el mismo día que el precio del BTC cayó de 51.000 a 43.000 dólares.

El presidente Bukele de 2021 aumentó la reserva de bitcoins de la nación el 20 de septiembre, cuando el BTC cayó a 45.500 dólares desde los 50.000 dólares de su máximo. En un anuncio del presidente Bukele, la nación-estado consiguió adquirir otros 150 BTC a través de sucesivas compras a la baja, llevando su reserva total a 700 BTC.

Luego, el 28 de octubre de 2021, el presidente Bukele anunció otra compra masiva de 420 BTC después de que el precio cayera a 58.800 dólares, desde su máximo anterior de 67.000 dólares. Las reservas globales se sitúan ahora en 1.120 BTC.

A pesar de las advertencias del Fondo Monetario Internacional sobre los riesgos de adoptar el bitcoin como moneda de curso legal, el país centroamericano ha seguido comprado bitcoins en numerosas ocasiones, aprovechando las caídas de precios.

El presidente salvadoreño anunció la adquisición de 150 monedas el 7 de diciembre de 2021, a un precio medio de 48.670 dólares. En la semana previa, el país compró 100 Bitcoin en el Black Friday. Nayib Bukele informó de la compra de otros 21 bitcoins el día 21 de diciembre.

El Gobierno salvadoreño ha gastado las ganancias en numerosos proyectos de desarrollo de infraestructuras desde que el Bitcoin es de curso legal. El presidente salvadoreño declaró a mediados de octubre que 4 millones de dólares de los ingresos de su Fideicomiso Bitcoin se utilizarían para construir un nuevo hospital veterinario en San Salvador. Bukele declaró a principios de noviembre que el excedente de la cuenta del Fideicomiso Bitcoin del Estado se utilizaría para construir 20 nuevas escuelas.

El pueblo salvadoreño no comparte esta pasión por las monedas virtuales

Los salvadoreños, sin embargo, no están dando su apoyo al presidente en este asunto. Apenas el 20% de la población se ha descargado la aplicación lanzada por el Gobierno para el uso diario del bitcoin, según un estudio del norteamericano National Bureau of Economic Research.

Una desconfianza que llevó al Tesoro salvadoreño a aplazar la emisión de bonos -llamados ‘volcán’- utilizando tecnología blockchain y destinados a comprar más bitcoin.

Los salvadoreños desconfían del bitcoin y las agencias de rating, también. Algunas de ellas, como Moody’s o Fitch, ya han rebajado la calificación de la deuda del país centroamericano, cuya deuda pública podría cerrar 2022 en el 87% del PIB.

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