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El sector constructor al borde de parar su actividad por el desabastecimiento de materiales

23-3-2022. Los problemas de desabastecimiento provocados por el parón del transporte está afectando también al sector constructor. La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) ha advertido de que la falta de suministros podría provocar la ralentización o incluso la paralización de las obras a partir de la próxima semana.

Para evitar el colapso del sector, la patronal de las empresas que suministran los materiales para construcción, rehabilitación y reforma pide un plan de choque con medidas urgentes para garantizar la circulación en los puntos clave de acopio, lo que implica asegurar el acceso de sus transportistas a fábricas y centros logísticos.

En caso contrario, Andimac alerta de cierres de tiendas de materiales de construcción al no poder desarrollar su trabajo, lo que en última instancia afectaría a las obras, ya que la construcción es un proceso continuo en el que la falta de un material bloquea la actividad.

La escasez de materiales se está observando ya tanto en fases iniciales de obra (cementos y hormigón) como en otros como los acabados o la cerámica. Y alerta de que, si la parálisis se mantiene durante esta semana hasta conocerse soluciones concretas que permitan desconvocar los paros, la última semana de marzo el sector corre el riesgo de desmoronarse por el desabastecimiento.

Abaratar la energía y los combustibles, una medida urgente

Un frenazo que, de alargarse, podría terminar impactando en la ejecución de los fondos europeos, teniendo en cuenta la importancia del sector de la construcción a la hora de canalizar las ayudas comunitarias.

No obstante, la patronal considera que la huelga del transporte es una crisis sobrevenida como consecuencia del alza inasumible de los costes energéticos, por lo que coincide en la urgencia de poner en marcha medidas para abaratar la energía y el precio final de los combustibles al transporte profesional.

La guerra en Ucrania, el encarecimiento de los materiales y de la energía, y las tensiones en las cadenas de suministro han obligado a Andimac a revisar todas sus previsiones para el sector de la reforma y la rehabilitación, para el que antes de la invasión se pronosticaba un crecimiento del 4,5% en 2022 en actividad.

Según el secretario general de a asociación, Sebastián Molinero, “en la actualidad no hay previsiones, solo una gran incertidumbre que requiere máxima prudencia en la gestión de los riesgos por parte de las empresas. Si a la tensión límite que nos provoca el incremento de los precios sumamos el coste de paralizar una obra, o mantenerla al ralentí, muchas empresas constructoras pueden colapsar y arrastrar de nuevo al conjunto del sector. Para evitarlo, el Gobierno debe tomar medidas urgentes”.

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