Enagás supera los 400 millones de euros de beneficio gracias a sus participadas

22-2-2022. El beneficio neto de Enagás al cierre de 2021 se ha situado en 403,8 millones de euros, un 9% por debajo del año anterior, aunque algo mejor de lo previsto para el ejercicio. En un año marcado por una gran incertidumbre global, la compañía ha cumplido todos sus objetivos por decimoquinto año consecutivo.

Planta de Enagás en Barcelona

La gestora de las redes gasistas en España achaca estos buenos resultados a la contribución de las sociedades participadas, que han aportado un 40,4% del BDI de la compañía, contrarrestando en gran parte el efecto de la entrada en vigor en 2021 del nuevo Marco Regulatorio para el periodo 2021-2026.

La compañía cuenta con una sólida estructura financiera, con más de un 80% de la deuda a tipo fijo, y ha mejorado el coste financiero de la deuda, que baja hasta el 1,7%.

Las participadas aportan ya más del 40% del BDI

En la buena evolución de las sociedades participadas destacan Trans Adriatic Pipeline (TAP) en Europa y Tallgrass Energy en Estados Unidos.

Desde su puesta en marcha a finales de 2020, TAP es clave para la diversidad y seguridad energética europea. A través de este gasoducto, participado por Enagás en un 16%, se han transportado 7,7 bcm (billion cubic meters) de gas natural a Europa en 2021.

También Tallgrass Energy ha tenido una evolución positiva, alineada con un buen desempeño del sector en Estados Unidos. Además, la compañía ha recibido el apoyo del Departamento de Energía y de la Autoridad de Energía del Estado de Wyoming, en Estados Unidos, para desarrollar tecnologías de hidrógeno limpio y financiar el desarrollo de un hub de captura y almacenamiento de CO2 a escala comercial.

Las participadas de Enagás en Grecia, México, Chile y Perú han puesto también de relieve el papel clave de las infraestructuras gasistas para garantizar la seguridad de suministro y avanzar en el proceso de transición energética en estos países.

Otros hitos destacables en 2021 han sido la contratación de la terminal de TLA Altamira por parte de Comisión Federal de Electricidad de México hasta 2031, y la venta del 100% del Gasoducto de Morelos, en México, por 173,8 millones de dólares. El cierre financiero de esta última operación, que se enmarca en la política de rotación de activos anunciada por la compañía, está sujeto al cumplimiento de condiciones precedentes que se esperan alcanzar en 2022.

La demanda de gas natural aumenta el 5,1%

En 2021, la demanda total de gas natural alcanzó 378,4 TWh, un 5,1% más que en 2020, motivado principalmente por la recuperación de la actividad económica.

La demanda convencional, que representa alrededor del 76% de la demanda de gas natural en España, aumentó un 6,2% en 2021, impulsada por un incremento de la demanda industrial y también de un aumento de la demanda residencial motivado en parte por el impacto de la borrasca Filomena en enero de 2021.

La demanda para generación eléctrica aumentó un 1,6% respecto a 2020, hasta alcanzar los 90 TWh, debido principalmente a una menor contribución de la producción hidráulica y nuclear al mix energético.

Visión 2030 basada en la inversión y la descarbonización

Enagás ha presentado su ‘Visión 2030’, una reflexión sobre el papel de la compañía durante esta década, marcada por el proceso de descarbonización y de transición del sector energético.

En línea con el papel que la Comisión Europea reconoce a los TSOs en su paquete de descarbonización de los mercados de hidrógeno y gas publicado en diciembre, la compañía puede contribuir de forma relevante a este proceso.

En primer lugar, por la importancia de las infraestructuras gasistas en la transición energética, una red que se irá descarbonizando y adaptando progresivamente al transporte de gases renovables, que convivirán durante la transición con el gas natural, hasta crear una red dedicada de transporte de hidrógeno. Esta futura red estaría formada en gran parte por gasoductos adaptados y también por nuevos tramos a construir, para satisfacer la demanda doméstica y, eventualmente, exportar hacia el centro de Europa.

En segundo lugar, por la compatibilidad de los TSOs con la figura de Hydrogen Network Operator (HNO), que Europa propone para el despliegue del hidrógeno. Enagás trabaja ya en esta dirección, en coordinación con los principales TSOs europeos a través de la iniciativa European Hydrogen Backbone.

Y, en tercer lugar, por la contribución que la compañía pueda aportar para la creación y desarrollo de un mercado de gases renovables.

En base a estos tres ámbitos de contribución, Enagás ha establecido cuatro ejes de inversión relacionados con el proceso de descarbonización de aquí a 2030: 1) Adaptación de infraestructuras gasistas; 2) Red dedicada de hidrógeno y participación en proyectos de gases renovables; 3) Nuevos negocios y tecnologías innovadoras sostenibles y 4) Desarrollo del negocio internacional, contribuyendo a la descarbonización con proyectos de gases renovables en los países en los que está presente.

Estos nuevos negocios se desarrollarán durante esta década, a medida que se disipen las incertidumbres regulatorias, tecnológicas y de mercado, e irán ganando peso en el core business de la compañía aquellos asociados a la descarbonización y que contribuyen al objetivo de Enagás de alcanzar cero emisiones netas en 2040.

La inversión se irá adaptando a la evolución de la agenda climática en las distintas regiones y al desarrollo de los mercados de hidrógeno, teniendo en cuenta la convivencia durante la transición del gas natural y los gases renovables.

Compromisos concretos para 2022-2026

Enagás ha confirmado su política de dividendo para el periodo 2022-2026. La compañía ha incrementado su retribución al accionista en un 1% en 2021, mantiene esta misma estimación de crecimiento del 1% para 2022 y 2023, y se compromete a conservar un dividendo sostenible de 1,74 euros por acción para el periodo 2024-2026.

Las filiales internacionales van a seguir jugando un papel clave para garantizar la seguridad de suministro y contribuir a la transición energética. Además, se espera una evolución positiva de la demanda de gas natural en los países en los que Enagás está presente, en línea con el proceso de sustitución del carbón y otras energías más contaminantes, que generará una alta utilización de las infraestructuras.

Para el periodo 2022-2026, Enagás cuenta con una alta visibilidad y predictibilidad de la contribución esperada de sus sociedades participadas, con una media de contribución dividendos de las filiales de alrededor de 280 millones de euros al año.

En 2022 la compañía ha estimado un beneficio neto después de impuestos de aproximadamente 430 millones de euros, un 6,5% superior.

0 visualizaciones0 comentarios