La guerra en Ucrania deja a las economías occidentales a las puertas de la estanflación

7-3-2022. La tensión geopolítica ha escalado otro peldaño tras el ataque de Rusia a una gran central nuclear ucraniana. No se ha producido una hecatombe radiactiva, pero no ha faltado mucho. La agresividad de la ofensiva de Moscú alcanza ya niveles difícilmente imaginables. El pesimismo se extiende por los mercados y el desánimo se profundiza todavía más.


En este escenario, crece exponencialmente la amenaza de un severo enfriamiento de la actividad económica mundial. Algunos analistas comienzan a barajar ya la posibilidad de una estanflación en Europa y en menor medida en EEUU. Es decir una situación marcada por una inflación elevada y a la vez por un escaso crecimiento de la economía y un aumento del desempleo.


Es una posibilidad que pone los pelos de punta incluso a los inversores más bragados. Los analistas más conservadores estiman que por cada diez dólares que sube el petróleo, la inflación aumenta medio punto. A ello hay que sumar el efecto del encarecimiento del gas y otras materias primas. Pronto pueden verse tasas de inflación de dos dígitos. El jueves se publica el IPC de Estados Unidos. Puede acercarse al 8 por ciento. El IPC de España se conocerá el viernes.


El barril de petróleo tipo Brent del Mar del Norte alcanza ya los 130 dólares. Se acerca a los 150 que marcó como máximo histórico en 2008. Los analistas del banco de negocios estadounidense JP Morgan esperan verlo pronto a 185 dólares. Los del Bank of America creen que llegará a los 200 dólares este año. El mercado petrolero se ha crispado aún más en las últimas horas ante las negociaciones de Estados Unidos y Europa en busca de prohibir la importación de crudo ruso.


Además, parece que se retrasan las negociaciones con Irán, lo que demora la esperada llegada del crudo iraní al mercado. Este país puede poner en el mercado un millón de barriles diarios, lo que contrasta con los siete millones que exporta Rusia cada día. Además, sigue debilitándose el euro frente al dólar, lo que encarece todavía más la factura. Hoy un euro se cambia por debajo de 1,09 dólares. El pasado verano la moneda europea se cambiaba por 1,20 dólares.


Con el petróleo y el gas por las nubes, los mercados ya descuentan nuevas subidas en el precio de los carburantes. La gasolina de 95 octanos ya ha superado los 1,7 euros por litro como media, que es un precio nunca antes visto. Los expertos creen que no tardará en llegar a los 2 euros, lo que aumenta la presión sobre la inflación. Una inflación que ya está desbocada. El IPC de EEUU se publica el jueves y el viernes el de España.


Y atención al euro que ha perdido la cota de 1,09 dólares. Es su nivel más bajo de los últimos dos años. Antes de la invasión de Ucrania, -hace poco más de una semana-, el euro se negociaba por encima de 1,13 dólares. Hace un año superaba los 1,20 dólares. La fortaleza del “billete verde” es importante porque el petróleo se paga en dólares.

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