La sombra de los coches Tesla es alargada

6-4-2022. El multimillonario creador de Tesla, Elon Musk, ha comprado más de un 9 por ciento del capital de Twitter. Y eso ha revolucionado la cotización en Bolsa de esta red social. Musk se ha convertido también en la causa de un terremoto bursátil en las empresas españolas de energías renovables.


El hombre más rico del mundo ha asegurado que España “debería realizar un despliegue masivo de energía solar con la que podría alimentar a toda Europa”.


Los expertos no lo tienen tan claro, pero ahí queda la frase.


Las acciones de Siemens Gamesa y Solara se dispararon, con ganancias importantes también en valores como Acciona, Iberdrola, Soltec y Audax Renovables. Hoy estas empresas digieren con diferente suerte esa importante subida. Pero la llama del interés, al menos de la curiosidad, ya ha prendido.

Lo que está claro es que cuanto más se encarece el petróleo, más interesante es invertir en empresas de energías alternativas. Es algo así como aquello de que cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro.

Las nuevas sanciones que Europa va a imponer Rusia han tensado el mercado del petróleo, a pesar de que el oro negro no figura entre las propuestas. Parece que la Comisión Europea propondrá la prohibición de importar carbón, madera y productos químicos por valor de unos 9.000 millones de euros. Pero el veto no afectará ni al gas ni al petróleo.


Los alimentos, los medicamentos y los productos energéticos quedarían fuera de esta batería de medidas. También prohibirá exportaciones a Rusia por valor de 10.000 millones. Entre ellas, las de semiconductores y maquinaria de alta tecnología.


Falta que los países miembros de la UE aprueben estas medidas


El mundo entero tendrá que convivir durante bastante tiempo con una energía más cara, con mayor inflación y con menor crecimiento. De momento, y a la espera de los efectos que puedan tener estas medidas, los analistas del Deutsche Bank han reducido en dos puntos y medio sus previsiones de crecimiento del PIB español en el año en curso.


Hace poco más de tres meses el banco alemán esperaba un crecimiento del PIB español de un 6,3 por ciento. Ahora sitúa su previsión en el 3,8 por ciento. Para 2023 espera un crecimiento de la economía española de un 1,9 por ciento.


Para el conjunto de la zona euro el DB estima un aumento del 2,8 por ciento este año, frente al 4,6 que manejaba hace tres meses, con un crecimiento del 2,2 por ciento en el año 23. También ha recortado sus previsiones para Alemania (hasta el 4,8 por ciento), para Italia (3,2) y para Francia (3 por ciento).

Deutsche Bank constata que el conflicto en Ucrania ralentizará la actividad económica por los mayores costes de la energía y por el menor poder de compra de los hogares debido a la creciente inflación. Ayer precisamente se publicó la inflación de los países de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Ha aumentado en febrero hasta el 7,7 por ciento. Es su nivel más alto desde 1990.

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