Las crisis del petróleo ya no son lo que eran

18-3-2022. En tiempos de la famosa “Crisis del Petróleo” de 1973, que provocó una recesión de la economía mundial, el mundo en general dependía en mayor medida de este combustible fósil de lo que depende hoy día. Por entonces, de media, se utilizaba un barril de crudo por cada 1.000 dólares de crecimiento del PIB.



Actualmente, la media ha descendido a 0,43 barriles, básicamente por el aumento del peso económico mundial del sector servicios (sobre el industrial) y, poco sorprendentemente, por la mejora en la eficiencia de los motores de gasolina, que hoy consumen menos de la mitad que en los años 70.


Por lo demás, y aunque no lo parezca, los gobiernos han ido aprendiendo progresivamente a gestionar las crisis. En 1973 se establecieron controles sobre los precios de la gasolina en todo el mundo, lo que provocó escasez y agravó notablemente el impacto económico de la crisis. Desde los años 80, simplemente abandonando estas prácticas de controles de precios, el precio del crudo se ha ido ajustando, más que menos, a la demanda, sin volver a provocar crisis económicas.


Polémica en la FED: los precios del petróleo no producen inflación


Sin embargo, digan lo que digan hoy los jefes de eso funcionarios del gobierno que algo aprendieron en el 73, los precios del petróleo no se traducen en inflación, a medio plazo. O, para no faltar a la exactitud, diremos que actualmente, existe una encendida polémica entre los funcionarios asesores de la Reserva Federal, sobre si el impacto del precio del petróleo en la inflación es nulo o bien “muy bajo”. Insistamos; se debaten dos opciones, y solo dos, o un impacto nulo o un impacto muy pequeño. De hecho, lo veremos, los bancos centrales apenas vararán su estrategia prevista, en función de los precios del crudo.


Finalmente, a día de hoy, el mercado del petróleo ni siquiera se parece lejanamente al del 1973. Por ejemplo, de 2000 a 2010, los Estados Unidos importaron más de 10 millones de barriles al día (115 barriles por segundo), en términos netos, es decir importaciones menos exportaciones. Sin embargo, a partir de la promoción de la fractura hidráulica (la “revolución del esquisto”), el país se convirtió, en 2020, en exportador neto de petróleo, con capacidad sobrada de autoabastecimiento.


De ahí que, en estos tiempos, las “crisis del petróleo” tienen un efecto mucho menor en Estados Unidos y, en consecuencia, en la economía mundial. Otra cosa es la Unión Europea, que renunció al esquisto y a la nuclear y se hizo dependiente del petróleo y el gas.

11 visualizaciones0 comentarios