Los analistas, todos a una como Fuenteovejuna, rebajan las previsiones para España

Hace años se decía aquello de "coma caca, miles de millones de moscas no pueden estar equivocadas". En los mercados los inversores comienzan a pensar que las grandes instituciones económicas y los analistas de las entidades financieras no pueden equivocarse cuando insisten en rebajar sus previsiones de crecimiento para la economía española.


Hace bien poco el Banco Mundial redujo en dos décimas sus expectativas de crecimiento económico para el conjunto del planeta este año, hasta el 4,1 por ciento. Cree que pesarán la extensión de la variante ómicron, el aumento de la inflación y el crecimiento de la deuda.

Este año, según este organismo, Estados Unidos crecerá un 3,7 por ciento y un 4,2 la zona euro. Para 2023 el BM maneja un crecimiento del PIB mundial del 3,2 por ciento, una décima más que en sus anteriores estimaciones. El Banco Mundial maneja por tanto un escenario de claro enfriamiento del crecimiento.


La economía mundial pisa el freno y España no es menos

Según Naciones Unidas la economía mundial sufrirá este año una importante ralentización. Crecerá un 4 por ciento, frente al 5,5 por ciento del anterior ejercicio. La variante ómicron, el estrangulamiento de la cadena de suministros y las mayores presiones inflacionistas justifican estas peores estimaciones. En los últimos meses se ha frenado la recuperación en China, en Estados Unidos y también en la Unión Europea. La ONU pronostica un mayor enfriamiento de la recuperación en 2023, con un crecimiento del 3,5 por ciento.

El Fondo Monetario Internacional ha revisado sus proyecciones para la economía española. Este organismo ha rebajado su estimación de crecimiento del PIB español para este año del 6,4 al 5,8 por ciento. El FMI cree que España no recuperará el nivel de crecimiento que tenía antes de la pandemia hasta finales de 2022 o primeros de 2023.

También la OCDE ha rebajado drásticamente sus previsiones de crecimiento económico para España. Para 2022 espera un crecimiento del 5,5 por ciento (frente al 6,6 anterior) y del 3, por ciento en 2023. Mientras tanto, el gobierno mantiene su estimación del 7 por ciento. Paralelamente, el Instituto de Estudios Económicos ha rebajado su estimación hasta el 5,2 por ciento en 202.


Este año se dejarán notar positivamente, según el IEE, los fondos europeos, la recuperación del turismo, la salida del ahorro de los ciudadanos y las políticas expansivas tanto fiscal como monetaria.


Pero hay más. El consenso económico de la consultora PwC (PricewaterhouseCoopers) ha rebajado sus previsiones de crecimiento para el PIB de España hasta el 5,2 para el ejercicio en curso, cuando antes esperaba un 5,4 para 2022.

Son muchos los servicios de análisis que miran en la misma dirección. El Consejo General de Economistas (CGE) mantiene su previsión en el 6 por ciento. Por su parte Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro, espera un aumento del PIB del 5,7 por ciento, cuatro décimas menos que sus previsiones de hace un par de meses.


Funcas espera que se mantengan hasta la primavera los altos precios de la energía y las materias primas, así como las interrupciones en la cadena mundial de suministros. Los analistas de Mapfre apuntan en otra dirección. La aseguradora ha mejorado sus previsiones del 6 al 6,2 por ciento.

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