Los mercados optan por un trágala con el crecimiento de la inflación

Buenas noticias. En los últimos días los mercados han asimilado sin grandes problemas la última avalancha de indicadores macro y micro económicos. En Estados Unidos se ha abierto una nueva temporada de presentación de resultados empresariales. Los analistas esperan un crecimiento del 20 por ciento en las compañías industriales y la mitad, -more or less-, en las tecnológicas. Las tres o cuatro prometidas subidas de tipos en Estados Unido benefician a los bancos, por ejemplo, que ven cómo mejoran sus márgenes, pero afectan negativamente a las empresas con mayor endeudamiento, como las tecnológicas, por ejemplo.


Los demás indicadores económicos recientes han sido ambiguos. La economía de Alemania creció un 2,7 por ciento el año pasado, frente a una contracción del PIB de un 4,6 por ciento en el ejercicio 2020. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha insistido en que tomará las medidas necesarias para conseguir que la inflación vuelva al objetivo del 2 por ciento. Ha asegurado que los altos precios de la energía han mermado la capacidad económica de las familias, mientras los cuellos de botella siguen dificultando la actividad en las fábricas. Según el último dato conocido hace pocos días, el IPC de la eurozona se encuentra en el 5 por ciento.


La inflación se mantendrá alta en España


Dentro de casa el IPC de diciembre ha sido malo, pero no tanto como se temía. El que no se consuela es porque no quiere. La tasa interanual se queda en el 6,5 por ciento, frente al 6,7 que contemplaba el indicador adelantado que se publicó hace dos semanas. Los analistas de Funcas creen que la inflación se mantendrá en la zona del 5 por ciento en los primeros meses del año antes de que comience a moderarse. Para primavera la Fundación de las Cajas de Ahorros espera un descenso de 10 dólares en el precio del petróleo hasta los 75 dólares por barril y una caída en los precios de la electricidad.


La producción industrial en Estados Unidos se ha contraído tres décimas en noviembre. No se esperaba este paso atrás. Sin embargo en tasa anual la producción manufacturera estadounidense ha mejorado un 4,9 por ciento. La actividad industrial supone un 12 por ciento del PIB del país.


Las exportaciones de China han crecido un 30 por ciento el año pasado, con un superávit nunca antes visto de 675.000 millones de dólares. Las importaciones han aumentado un 19,5 por ciento, que es menos de lo que esperaban los analistas. Esta madrugada se ha publicado el PIB de China. El gigante asiático ha mejorado un 4 por ciento en el último trimestre, con lo que el ejercicio se cierra con un crecimiento del 8,1 por ciento. La producción industrial ha mejorado un 4,3 por ciento. Son cifras mejores de las que esperaba el mercado.


Sin embargo, hay algunos claroscuros. Las ventas al por menor han aumentado apenas un 1,7 por ciento, que es su ritmo más lento desde mediados del año 2020. También se ha reducido la inversión en el sector inmobiliario. El Banco Central de China, preocupado por los primeros síntomas de desaceleración de la economía, ha reducido sus tipos de interés a un año en 10 puntos básicos, hasta el 2,85 por ciento. Es un dato.

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