Los pesimistas de la Bolsa viajan en las antiguas diligencias del Oeste de Wells Fargo

1-6-2022. La Bolsa de Nueva York ha conseguido romper una pésima racha de ocho semanas consecutivas con pérdidas. Pese a ello, los expertos siguen sumidos en un mar de dudas. Los analistas del Bank of America no tienen muy buenas sensaciones para los mercados de acciones.

Recuerdan que los niveles de liquidez en el sistema están en sus niveles más altos desde 2001. Eso quiere decir que el dinero de las manos fuertes está todavía en gran parte fuera de los mercados de mayor riesgo. Consideran que la Bolsa aún no ha tocado mínimos porque la aversión al riesgo es muy elevada.

Paralelamente, los expertos del banco estadounidense Wells Fargo siguen recortando sus previsiones para el índice Standard and Poor´s 500. Temen que finalmente la economía de EEUU entre en recesión y que Wall Street se resienta un poco más. Trabajan ahora con un precio objetivo para el S&P de 4.200 puntos.

Los analistas del banco pronostican una importante caída de la actividad económica en el país de las barras y las estrellas. Espera que el PIB cierre el año en el 1,5 por ciento, frente al 2,2 que estimaba anteriormente. Para el ejercicio 2023 esperan un crecimiento negativo de medio punto, cuando antes pronosticaban un crecimiento del 0,4. Wells Fargo ha sido el primero en hablar directamente de una posible e incluso probable recesión en EEUU en el año venidero.

También negativos, pero menos, los expertos de Goldman Sachs y los de Morgan Stanley, que trabajan con una probabilidad de recesión del 15 y del 25 por ciento respectivamente en los dos próximos doce meses. Ambos aseguran que no es despreciable el riesgo de recesión, sobre todo a lo largo del año 23.

Por su parte, JP Morgan Chase asegura que los mercados de acciones ya están descontando el riesgo de una recesión, con una probabilidad de hasta un 70 por ciento. Aluden a la guerra en Ucrania, a los cierres de poblaciones en China por el coronavirus y a las subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. La contrapartida es que, si finalmente no se produce ese crecimiento negativo, las Bolsas tienen un amplio margen para recuperarse.

Goldman Sachs ha rebajado sus previsiones de crecimiento de Estados Unidos. Han recortado sus estimaciones para este año desde el 2,6 al 2,4 por ciento. Para el ejercicio próximo pronostican un crecimiento del PIB del 1,6 por ciento, frente al 2,2 de su anterior estimación. Los expertos de la firma creen que la tasa de desempleo se quedará en el 3,4 por ciento este año y subirá al 3,7 el próximo.

En general, los analistas técnicos creen que la Bolsa de Nueva York puede caer otro 20 por ciento más si la economía estadounidense entra en recesión. Ya ha perdido en este año entre el 10 por ciento del índice Dow Jones y el 25 por ciento del Nasdaq, pasando por el 15 por ciento del S&P 500. Pero puede reaccionar con fuerza si la economía esquiva la contracción.

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