Marruecos e Israel. El Mossad en nuestras fronteras

6-6-2022. El 10 de diciembre de 2022, la administración Trump anunció un “histórico” Acuerdo de Paz entre Israel y Marruecos. Técnicamente hablado, ambos países estaban en guerra desde 1973 cuando Marruecos participó, del lado árabe, en la Guerra del Yom Kippur contra Israel. De este modo, Marruecos se convertía en el sexto país de la Liga Árabe que normalizaba sus relaciones con Israel. De hecho, el acuerdo se denominaba “Acuerdo para la normalización de relaciones entre Israel y Marruecos”.


El 22 de diciembre del mismo año, ambas parte firmaron una declaración conjunta, comprometiéndose a iniciar relaciones diplomáticas y a construir un entorno de cooperación económica y comercial. Marruecos reconoció oficialmente al Estado de Israel y este, por su parte, se comprometió a reconocer los derechos marroquíes sobre el Sahara Occidental.


Desde entonces, ambos países ha firmado una serie de acuerdos culturales, comerciales e, incluso, militares. La televisión israelí ha abierto oficinas en Casablanca y Rabat y se espera la visita turística de 200.000 israelíes a Marruecos a lo largo de este año. En 2010, no llegaban a 50.000, en un país en el que 700.000 judíos son de origen marroquí.


En cuanto al comercio, en 2021 se reportó solo la pequeña cifra de 131 millones de dólares; pero esta cifra “excluye” el comercio de aras (en el que Israel es un gran proveedor de Marruecos) y las “empresas conjuntas” (joint ventures) de ambos países en el ámbito de la ciberseguridad.


Por lo demás, la empresa israelí Marom Energy compró en 2021 el 30% de la empresa marroquí Gaia Energys, que está desarrollando, junto con un consorcio de eléctricas españolas, un proyecto de 1.200 millones de euros para conectar la red de energía solar y eólica de Marruecos con España. Todo ello, sin olvidar los sectores de la pesca, el clima o el agua (Israel ha instalado una gran planta desalinizadora en Casablanca).


Acuerdos militares entre Israel y Marruecos


En fin, en esta última década, Marruecos e Israel ha firmado cinco acuerdos militares por un valor de “cientos de millones” cada uno, aunque se desconoce la cifra exacta. Israel Aerospace Industries está construyendo dos plantas de fabricación de drones militares de ataque y está prevista, incluso, la instalación del sistema antimisiles israelí en Marruecos.


Con esto, en principio, queda patente e interés de nuestro vecino africano en sus acuerdos con Israel. Pero, ¿Cuál es el “interés nacional” de Israel en Marruecos? Sin pensarlo demasiado, hay dos evidentes:


En primer lugar, Marruecos controla más del 70% de la producción mundial de fertilizantes para la que los fosfatos del Sahara occidental resultan tremendamente importantes. (De ahí la relevancia de la cesión del Gobierno de España ante Marruecos). Este comercio está nacionalizado por el reino alauita, pero depende, completamente, de la gestión del agua en el país. Es aquí, donde Israel ha entrado con fuerza.


En segundo lugar, los enemigos de mis enemigos, son mis amigos. Argelia, enemiga secular de Marruecos y principal financiadora y sostenedora del Frente Polisario, también es una de las principales fuentes de financiación (con Irán) de la milicia Hezbulá. De hecho, con la firma del último acuerdo, los periódicos argelinos clamaban que Marruecos había traído “el Mossad a nuestras fronteras”.




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