Por fin, rentabilidades positivas en algunos activos y en algunos depósitos bancarios

16-5-2022. Después de mucho tiempo, después de una larga travesía del desierto, el dinero de los ahorradores empieza a ser rentable. Ya hay un banco, el Deutsche Bank por más señas, que remunera algunos de sus depósitos a plazo con entre un 0,3 y un 0,6 por ciento. Seguramente pronto le seguirán otras entidades financieras. Ya han anunciado sus intenciones entidades como el Banco Pichincha, EBN Bank y Renault Bank.

Hace pocos días el Tesoro ha comenzado a ofrecer rentabilidad positiva en sus letras a un año después de mucho tiempo cobrando a cuantos colocaban su dinero en estos títulos. Por tanto, los ahorradores comenzarán a recibir alguna retribución por su dinero. No es gran cosa, ni compensa el terrible mordisco que provoca la elevada inflación, pero ya comienza a mejorar la situación.

La parte negativa es que las próximas subidas del precio del dinero en Europa encarecerá las cuotas de los créditos hipotecarios a tipo variable, así como la financiación de la abultada deuda pública de España, que roza ya el billón y medio de euros, casi un 120 por ciento del PIB.


Cada español lleva sobre sus hombros una deuda de algo más de 30.000 euros, además de las suyas propias. Y eso hay que pagarlo. Atender el servicio de la deuda pública le cuesta al país más de 30.000 millones de euros cada año.

Según el prestigioso instituto económico alemán IFO, el Banco Central Europeo “debe” incrementar rápidamente sus tipos de interés para detener la subida de la inflación.


EEUU y la zona euro no tienen riesgo de entrar en recesión

En Estados Unidos un prestigioso miembro de la Reserva Federal ha asegurado que “tiene sentido” subir el precio del dinero medio punto cada vez en las reuniones de junio y julio. El pasado cuatro de mayo la Reserva encareció el precio del dinero en 0,5 puntos, hasta la banda del 0,75 al 1 por ciento.

Los analistas empiezan a pensar que ya ha llegado, o a está a punto de llegar, el momento de volver a invertir en el mercado secundario de deuda pública y también en algunos plazos del mercado primario o de emisiones. Pero en estos momentos en los mercados no hay verdades absolutas.

Puede pasar casi de todo casi en cualquier momento. El horizonte a medio plazo es confuso, marcado por un pobre o nulo crecimiento económico conviviendo con una inflación elevada. Seguramente no va a producirse una recesión ni en Estados Unidos ni en la zona euro, pero la cosa no va a andar muy lejos.

Otro gallo canta en Rusia y Ucrania donde las cosas están tristemente más claras. La economía ucraniana se contraerá un 30 por ciento este año por la guerra. La de Rusia caerá un 10 por ciento, según estimaciones del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo. Así que conviene extremar la prudencia.

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