Primeras consecuencias de las próximas subidas de tipos en Europa y EEUU

27-4-2022. A estas alturas nadie duda de que el precio del dinero será más caro en breve tanto en Estados Unidos como en Europa. La primera derivada ha sido la subida de rentabilidades en los mercados de bonos, una circunstancia que encarecerá la financiación de todos los grandes países, sobre los que soportan un mayor endeudamiento en relación a su PIB, como es el caso de España y el de Italia.


Además, con la próxima subida del precio del dinero por parte del Banco Central Europeo se tensará el euríbor y subirán las cuotas de los créditos hipotecarios a tipo variable. También los créditos al consumo serán más caros. La buena noticia es que aumenta la rentabilidad de los activos de deuda pública, como las letras, los bonos y las obligaciones del Tesoro.


La rentabilidad de los bonos


Mala noticia para los hipotecados y para los que quieran financiar la compra de algún bien. Buena noticia para los que tienen liquidez y quieren invertir en activos públicos o privados de renta fija. De nuevo los afortunados que tienen dinero en el bolsillo se beneficiarán más de esta situación que los que necesitan financiarse.

Con el bono a diez años de Estados Unidos en una rentabilidad del 3 por ciento, el alemán en el 1 por ciento y el español en el 2 por ciento, cada vez resulta más atractiva la inversión en este tipo de papel, pese a que todavía la deuda pública ofrece rendimientos muy por debajo de la inflación actual y de la esperada a medio plazo. Algunos analistas estiman que el T-Note de EEUU puede irse con relativa facilidad hasta el 3,5 por ciento o incluso al 3,75 antes de que acabe al año.

Pero nadie duda de que antes o después los IPC de la zona euro y de Estados Unidos se acercarán progresivamente al objetivo del 2 por ciento que mantienen tanto la Reserva Federal como el BCE. Por el contrario, las Bolsas sufrirán. Sobre todo las empresas que soportan un mayor endeudamiento. El tradicional transvase de liquidez desde la renta fija a la variable comenzará poco a poco a decantarse hacia la primera, en detrimento del mercado de acciones.

De momento lo cierto y verdad es que las Bolsas están aguantado con bastante pundonor la tensión en el mercado secundario de deuda pública, el repunte de la inflación y la mayor debilidad de la actividad económica. Los inversores están digiriendo con entereza la crispación geopolítica que genera la invasión de Ucrania. Por resistir, las Bolsas han conseguido convivir razonablemente bien con la “promesa” de alzas de tipos de interés a ambos lados del Atlántico, lo que no es poco con lo que está cayendo.


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