Putin mantiene la pistola sobre la mesa y los analistas revisan sus previsiones

16-2-2022. Los analistas empiezan a torcer el gesto. Incluso los más optimistas. En el ánimo de los inversores, tanto profesionales como particulares, pesan tanto la rampante inflación en medio mundo como la creciente crispación en la frontera de Ucrania. Las cosas se están poniendo bravas. Solo los más optimistas creen que la diplomacia impedirá un enfrentamiento armado.


Los más animosos consideran que las amenazas y las palabras gruesas son únicamente una estrategia de negociación. Los mercados esperan con expectación lo que pueda dar de sí la reunión prevista en el Kremlin entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el canciller alemán, Olaf Scholz. Quizá sea el último cartucho de la diplomacia para reducir la crispación en la frontera de Ucrania. Como en el viejo Oeste, Rusia suele poner el revólver sobre la mesa para conseguir una posición de ventaja antes de comenzar a hablar.


También es verdad que si la crisis de Ucrania se soluciona por la vía diplomática, los mercados respirarán mucho más tranquilos y el dinero saldrá de sus refugios. Los analistas, por si sí o por si no, vuelven grupas en sus estimaciones.


Un ejemplo. Hasta ahora los analistas de Goldman Sachs se distanciaban de otros expertos que mantienen lúgubres pronósticos sobre los mercados en el corto o medio plazo. Esperaban que el índice S&P 500 llegase a 5.100 puntos a finales del año. Ahora han rebajado sus expectativas para el mercado debido a la insistente escalada de la inflación.


Ahora no creen que alcance los 5.000 puntos, ya que el aumento de los precios puede descarrilar la recuperación de la economía de Estados Unidos. Aún así sus proyecciones suponen un fuerte potencial de revalorización.


Hoy el S&P 500 se mueve en torno a los 4.400 puntos. Se mantendrán las ganancias, aunque a un ritmo más moderado debido al progresivo enfriamiento de la recuperación de la economía y a la llegada de las primeras subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal.


El mercado empieza a descontar una inminente subida de tipos de interés


En el mercado se especula con la posibilidad de que la Reserva Federal opte por no esperar hasta la próxima reunión de su comité de mercado abierto, prevista para el 16 de marzo. Quizá mueva ficha antes, sobre todo porque la inflación se ha disparado en Estados Unidos hasta el 7,5 por ciento. Es una cifra que pone los pelos de punta incluso a los analistas más bragados.


Pese a todo, Goldman Sachs considera las últimas bajas de la Bolsa de Nueva York como una mera corrección en un mercado alcista. Recuerda que hay mucha liquidez en el sistema y, en su mayor parte, colocado en activos con rendimientos muy poco o nada atractivos.


Los analistas de Morgan Stanley sitúan su objetivo a un año vista mucho más abajo, en 4.400 puntos, mientras JP Morgan se sitúa entre Pinto y Valdemoro y apuesta por los 5.000 puntos redondos. Por el contrario, los analistas de la gestora Fidelity International aseguran que ya ha comenzado un ciclo bajista en las Bolsas.


Una tendencia que continuará a lo largo del año que viene. Espera un menor crecimiento de los beneficios empresariales, así como el mantenimiento de la inflación en tasas altas, lo que hará subir el precio del dinero. No creen que haya grandes caídas a plomo, pero aconsejan reducir en general el apalancamiento y reducir la exposición a China.

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