¿Y si sí? ¿Y si en marzo la Fed da un puñetazo en la mesa y sube medio punto los tipos, eh?

La rentabilidad de los bonos de Estados Unidos a diez años ha alcanzado hace unas horas su nivel más alto de los últimos 24 meses. Han llegado a tocar el 1,9 por ciento, a la espera de que pronto comiencen a aumentar los tipos de interés en EEUU. Los analistas empiezan a pensar que la Reserva Federal va a optar por la línea dura. Puede subir el precio del dinero con más intensidad de lo que se esperaba hasta ahora. Los mercados han descontado tres o cuatro subidas de un cuartillo de punto a lo largo de este año, comenzado en marzo.


Y otras tres el año que viene. Sin embargo, en las últimas horas comienza a extenderse la impresión de que esa primera subida de marzo sea de medio punto. Una inflación tan desatada como la actual exige movimientos drásticos. La Reserva celebrará un importante consejo esta semana.


La inflación amenaza con no ser tan pasajera tal y como ha afirmado en numerosas ocasiones el gobernador del banco central estadounidense, Jerome Powell. Ya no utiliza esa palabra. Así que la Reserva podría apretar el paso. Los inversores esperan noticias casi con ansia.


Los analistas prevén un rápido endurecimiento de la política monetaria en EEUU


Los analistas del banco estadounidense de negocios JP Morgan pronostican un fuerte crecimiento de la economía estadounidense este año. Esperan que 2022 sea uno de los mejores de la historia gracias, entre otras cosas, al aumento del consumo privado. Esperan por tanto también altas cotas de inflación y varias subidas en el precio del dinero a lo largo del ejercicio.


También Goldman Sachs espera cuatro subidas de tipos este año. Las sitúa en marzo, junio, septiembre y diciembre. La Reserva ha asegurado que hará lo que sea necesario para atajar la escalada de la inflación y ha dejado entrever que comenzará a reducir su balance -venderá parte de los bonos que tiene en cartera- a finales del ejercicio. Cree que estas medidas anti inflacionarias no erosionarán la recuperación de la economía.


Powell ha asegurado que la economía sigue fuerte a pesar de la variante ómicron y que ya no necesita medidas extraordinarias de estímulo. Pese a ello espera que la inflación empiece a reducirse a la vuelta de unos meses. Pero ha retirado de su discurso la alusión a que el repunte de la inflación es “transitorio”. Lo ha cambiado por el término “persistente”.


Los “traductores” especializados en Powell/castellano, castellano/Powell han interpretado que reducirá probablemente las compras de bonos con mayor velocidad de la esperada. Pasará de 15.000 a 30.000 millones de dólares al mes. También la Casa Blanca espera que la escalada de los precios se revierta a la vuelta de unos meses.


A esta corriente se ha sumado también la presidenta del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Geogieva. Se ha mostrado convencida de que la inflación en Estados Unidos comenzará remitir ya en el segundo trimestre. También ha advertido sobre los vientos en contra que pueden afectar y ya afectan a la recuperación económica, como el excesivo crecimiento de la deuda pública.



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